La iniciación deportiva es un paso evolutivo después de Motrijoc y está pensada para niños de i4 e i5. Aquí la actividad se vuelve un poco más estructurada, pero sigue siendo lúdica: juegos cooperativos, estaciones de trabajo motriz, formas jugadas y retos motrices. El objetivo es consolidar hábitos motores y empezar a coordinar movimientos básicos que serán la base para futuros deportes.
Objetivos
- Consolidar los hábitos motores básicos como el salto, la carrera, el equilibrio y la coordinación.
- Coordinar movimientos: que el niño aprenda a coordinar brazos y piernas, balancearse, girar, detenerse.
- Introducir el trabajo en grupo y la cooperación a través de juegos en equipo y actividades compartidas.
- Fomentar la autonomía motriz y la autoestima en la práctica de actividad física.
- Transmitir valores como la tolerancia, el respeto por el compañero, la perseverancia y el cuidado del material o espacio de juego.
Metodología
- Actividades lúdicas por estaciones: se disponen diferentes “rincones” (estaciones) con retos motrices: un rincón de equilibrio, uno de salto, otro de atrapar objetos, etc. Los niños rotan entre estaciones dirigidos por el monitor/a, permitiendo variabilidad y aprendizaje por descubrimiento.
- Juegos cooperativos: juegos en pareja o en grupo, como pasar una pelota, hacer carreras de relevos, juegos de “seguir al capitán”, que promueven la interacción y el trabajo conjunto.
- Formas jugadas: se utilizan situaciones de juego donde el deporte aún no tiene reglas estrictas, sino que se aprenden mediante variaciones sencillas.
- Exploración y demostración: el técnico/a muestra movimientos (saltar, correr, girar) y da a los niños espacios para probarlos, imitarlos y crear sus propias formas.
- Reflexión motriz: después de cada estación o juego, se puede hacer una breve conversación con el niño (grupo reducido) preguntando qué ha sido fácil, qué ha costado y qué le gustaría repetir.










